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Palacio Arzobispal. Av. 4 con Calle 23, Frente a la Plaza Bolívar, Apdo. 26. Mérida 5101-A. Venezuela.

58-0274 - 2525786 / 2524307 / 2522067, Fax: 58-0274 - 2521238, Celular: 58 - 0414-3740900.

Introducción

Email principal: museoam@cantv.net

Antonio Ramón Silva, décimo Obispo (1895-1923) y primer Arzobispo de Mérida (1923-1927) fue un hombre de particular percepción y cultivo del patrimonio artístico que encontró en la extensa diócesis que le tocó gobernar. Desde su llegada a Mérida, a escasos meses del terremoto que sacudió los Andes y causó numerosos estragos en vidas y bienes, sintió la urgencia de rescatar y conservar el patrimonio eclesiástico existente. Lo primero que hizo fue ocuparse de la parte documental, salvando el archivo diocesano y dando normas para la conservación y mantenimiento de los libros y documentos parroquiales. En un segundo momento, se interesó por el patrimonio arquitectónico y artístico. En sus visitas pastorales por los territorios del Zulia, Trujillo, Táchira, Barinas y Mérida, se percató de la necesidad de mantener viva la memoria histórica. Para ello había que salvaguardar lo que estuviera en peligro de perderse, y dejar constancia de las muchas mutaciones que el tiempo acarrea sobre toda obra humana. Fue así, acumulando objetos de diversa índole y trasladándolos a la capital diocesana, Mérida, hasta que se le presentó la ocasión de fundar el Museo Diocesano.

Se inscribe, así, Monseñor Silva en la tradición secular de la Iglesia de preocuparse por los bienes culturales que le pertenecen o le son confiados por las comunidades. Hombre de vasta cultura y exquisita preparación fue, en este campo, pionero en la creación de instituciones al servicio de la cultura en general y de la eclesiástica en particular. Tuvo, por otro lado, el apoyo singular de una ciudad dada al cultivo de las ciencias y las artes, como es la Mérida de los Caballeros, de ayer y de hoy.

1.- Los orígenes del Museo Diocesano de Mérida

1.1.- La Diócesis de Mérida de Maracaibo fue erigida por Su Santidad Pío VI, por la Bula Magnitudo Divinae Bonitatis, fechada el 16 de febrero de 1778. Fue elevada a Arquidiócesis el 11 de junio de 1923 por Su Santidad Pío XI. Comprendió en sus inicios buena parte del occidente venezolano (parte del Estado Falcón, y los Estados Zulia, Trujillo, Mérida, Táchira, Barinas y parte de Apure), y de lo que es hoy Colombia le correspondió buena parte de los Santanderes (Cúcuta y Pamplona y parroquias dependientes de ellas) y por los llanos hasta El Casanare. A medida que se han ido creando diócesis con parte de su territorio se ha reducido su extensión. En la actualidad la Arquidiócesis de Mérida comprende sólo parte del territorio del Estado Mérida con un total de 8.109 Kms2. (los municipios de la Panamericana o Sur del Lago pertenecen a la Diócesis de El Vigía-San Carlos del Zulia). Como cabeza de provincia eclesiástica, Mérida es la metropolitana de las diócesis de San Cristóbal, Trujillo y Barinas.

1.2.- La creación del Museo Diocesano de Mérida:

Tal como lo señalamos en la introducción, el contacto directo con las comunidades de la diócesis llevó al Obispo Silva a acumular infinidad de objetos de diversa índole. La ocasión propicia para llevar adelante el sueño de abrir un museo diocesano se la brinda la preparación de los actos con motivo del primer centenario de la independencia venezolana.

El 10 de agosto de l909 el Obispo Antonio Ramón Silva García dirigió al Venerable Clero y fieles de la Diócesis de Mérida una Pastoral con la intención de crear un Museo Diocesano en un departamento de la Curia Eclesiástica que se fabricará al efecto, en el cual junto con los objetos nacionales o extranjeros que corresponden a establecimientos de esa índole, se conserve cuidadosamente todos los objetos, que se relacionen con la Independencia, o que pertenecieron a los héroes seglares y eclesiásticos de aquella época.

A través de este decreto, el Obispo Silva exhorta y convence a toda la Diócesis para que contribuya en la formación de la institución, esperando que ...todo el Venerable Clero de la Diócesis y muy particularmente el Venerable Cabildo Diocesano secunde nuestros propósitos. Su proyecto tuvo la acogida y receptividad necesarias para que se llevara a cabo su inauguración en el tiempo pautado, aunque con una leve variación por compromisos adquiridos en Caracas: ....el acto de inauguración sería el 06 de julio de 1911 a las 9:00 de la mañana, llevándose a cabo las actividades decretadas por el Obispo. El Museo quedará abierto todo el día a la disposición de las personas que deseen visitarlo.


2.- Período de Mons. Silva. Razón de ser. Perfil y funciones.

El Obispo Silva no sólo crea el Museo sino que lo constituye bajo un amplio criterio enciclopédico, tal como se estilaba entonces. Está por estudiarse las fuentes o influencias que llevaron al Obispo a darle un carácter múltiple al museo. Lo cierto es que lo religioso-eclesiástico, lo civil, curiosidades, artesanía, biología, mineralogía y arte, nacional o extranjero convergen en dicho espacio determinando su carácter heterogéneo.

En su plan e instrucciones del 10 de agosto de 1909, Monseñor Silva dividió la colección en dos partes, la primera subdivida en cinco secciones: Botánica, Zoología, Mineralogía, Historia, Arte e industria. Y la segunda formada por la sección de productos extranjeros que comprende cualquier objeto natural, artificial o histórico que procedan del extranjero.

Dentro de la variedad de la colección destacan por su antigüedad, las campanas Ave María del año 909 y San Pedro del año 912, las cuales fueron trasladadas en 1919 desde la Parroquia de Jajó, en el Estado Trujillo. Dichas campanas están consideradas la segunda y tercera, respectivamente, más antiguas que se conservan a nivel mundial. El propio Obispo Silva se encargó de escribir un trabajo sobre las mismas, lo que abrió desde sus inicios, el sentido de la investigación acerca de las piezas.

Por el interés antropológico y estético de las piezas sobresalen aquellas relacionadas con nuestro pasado prehispánico, íntimamente asociadas con los cultos indígenas. Entre ellas cabe mencionar los trípodes - incensarios y figulinas de cerámica, y en especial, el cadáver momificado de un hombre indígena de unos 19 o 24 años de edad, encontrada en un abrigo rocoso cercano a la aldea La Ovejera, situada a escasos kilómetros de Pueblo Nuevo del Sur, en el Estado Mérida. Monseñor Silva publicó un trabajo sobre la momia. Este y otros testimonios sirvieron de base para el trabajo multidisciplinar que sobre la misma pieza se realizó en el Museo Arquidiocesano. Dicha investigación fue publicada con el nombre La momia del Museo Arquidiocesano. Estudio multidisciplinar.

Por su valor artístico, destacan las pinturas que conforman una interesante pinacoteca colonial. Obras como La visión del Beato Alonso Rodríguez, ubicada en el siglo XVII y relacionada con el taller bogotano de Gaspar de Figueroa. La Virgen del Carmen, atribuida al pintor neogranadino Gregorio Vázquez de Arce y Cevallos. De nuestra región ocupan un lugar muy destacado, un grupo de cuadros que testimonian el trabajo del pintor colonial merideño José Lorenzo de Alvarado.

Asimismo, la escultura colonial tiene una representación destacable; ejemplo de ello lo encontramos en tres crucifijos que según estudios recientes pertenecen a las escuelas quiteña y cuencana y se ubican a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Así como una pieza de San Nicolás de Tolentino, santo monje agustino de origen italiano, encontrada en la Iglesia San Miguel de El Llano de nuestra ciudad; su origen parece provenir de los talleres sevillanos de la primera mitad del siglo XVII.

Por favor contacta a: aamerida@cantv.net portalarq2004@yahoo.com

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