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Ramón A. Paredes R.
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Ramón Antonio Paredes Ramírez,
nace en Chachopo (Sector los Puentes) Estado Mérida el primero de agosto
de 1983, fue bautizado por el Padre Anselmo Nigro el 22 de abril de
1984, la primera comunión la recibió de parte del padre Iván Pineda, la
Confirmación de Monseñor Juan María Leonardi el día 2 de diciembre de
1995.
Sus padres son nativos de Piñango Estado Mérida, su papá tiene por
nombre José Lucio Paredes, ha sido agricultor toda su vida y su mamá
María Margarita Ramírez, ama de casa, ellos se unieron por medio del
Sacramento del Matrimonio el 21 de junio de 1974 en su mismo pueblo
natal, el ministro que llevó a cabo dicho sacramento fue el Padre
Crescencio Parra, Ramón Antonio es el menor de cinco hermanos: Ana Leddy,
Freddy de Jesús, José Leonardo, José Iván, nace una niña (Eva María)
cuando Ramón tenía unos nueve años pero sucedió que el nacimiento fue
prematuro (seis meses) y murió.
Su
familia (tíos, primos) por lo general habita toda en el pueblo natal de
sus padres, no tiene a ninguno de sus abuelos vivos, todos han partido a
la casa de Nuestro Padre Dios. De entre los hermanos de él hay uno (José
Leonardo) que estudió en el Colegio Seminario San Buenaventura y después
tres años más en el Seminario Mayor (desde introductorio hasta segundo
de filosofía), se puede decir que fue quien también le animó
vocacionalmente al igual que otras personas.
Sus estudios de básica y secundaria los realizó en la Escuela Básica
“Emilio Maldonado López” de Chachopo, ingresó al Seminario menor “San
Buenaventura” de la Arquidiócesis de Mérida para hacer sus estudios de
bachillerato en humanidades un 22 de septiembre de 1999, se graduó de
bachiller un 22 de julio del año 2001 en esta misma institución. Pero
antes de ingresar a dicho Seminario, ya había tenido la grata y digna
experiencia de ser auxiliar de catequesis, de servir en el altar de su
parroquia por un período determinado de cuatro años (1996-1999), dicha
experiencia de servicio a Dios y a la comunidad marcó su vida desde que
comenzó a tener contacto con la parroquia, Ramón aún recuerda que para
entrar a ser monaguillo y poder revestirse con su alba debía trabajar
primero quemando carbón por un lapso de tiempo de tres meses, además de
esto le exigían estar una hora antes para la Eucaristía con el fin de
prepararla, después de estos tres meses se inició en el servicio directo
del altar, dos años después fue nombrado coordinador del grupo.
En
estos cuatro años conoce a algunos sacerdotes diocesanos: el padre
Leonardo Mendoza, Amado Jaimes, Reinaldo Muñoz, Trino Fernández, Angulo,
Pablo Olivo, Armando Croce (Redentorista) estos dos últimos sacerdotes
con su carisma, ejemplo y testimonio le animaron bastante
vocacionalmente. Realizó algunas convivencias vocacionales en la ciudad
de Barquisimeto, en la casa de formación redentorista “Divina Pastora”,
esta experiencia le permitió abrir un poco más su horizonte vocacional,
así pues agradece a estos sacerdotes el ánimo y aliento vocacional que
le proporcionaron pues un día como hoy se ven los frutos de aquella
semilla sembrada.
Comienza el Seminario Mayor el 29 de septiembre de 2001, ingresa
directamente a realizar los estudios filosóficos en el período
comprendido desde 2001-2004, desde el 2004-2008 realiza el ciclo de
estudios teológicos. Fue asignado al trabajo pastoral en diferentes
lugares o parroquias tales como: La Milagrosa, el HULA, el INAM, La
Penitenciaría, Santa Juana (2 años como tutor del CEAR) y en este último
año de formación está encargado del acompañamiento a los seminaristas
que realizan su pastoral en la parroquia “La Matriz de Ejido”.
En
relación a las misiones ha sido enviado a diferentes lugares que
comprenden diferentes realidades: Mucutuy 2 veces (Mucucharaní y Mijará),
Mucuchachí, Timotes, Canaguá, Guaraque, Santa María de Caparo, Tovar 2
veces, Catedral, El Morrro 2 veces, Santa Cruz de Mora, ºLa Azulita… de
manera tal que este trabajo pastoral y misionero le ha permitido a este
joven discernir su vocación.
Al
momento oportuno el Arzobispo Monseñor Baltazar Porras le concede bajo
la gracia de Dios la Admisión a las órdenes el 27 de mayo de 2007, luego
de dos años recibe el ministerio del lectorado de manos del Obispo
Auxiliar Luis Alfonzo Márquez y para el 8 de diciembre de 2007 recibe el
ministerio del Acolitado, cedido nuevamente por su Excelencia Monseñor
Baltazar Porras. Los directores espirituales que lo han acompañado
durante el proceso de formación y con los cuales ha tenido y mantenido
gran confianza y estima son: el Hermano Evaristo Jerez y el Padre
Cándido Contreras, asegura estar muy agradecido por el apoyo y formación
espiritual que
le han brindado.
Esta pequeña historia de vida personal se concluye de esta manera:
“Doy gracias a aquel que me revistió de fortaleza, a Cristo Jesús, Señor
nuestro, que me consideró digno de confianza al colocarme en el
ministerio” (1 Tim 1,12).